45. As Obras de Doutor Francisco de Saa de Miranda, Lisboa, 1595, 1605, 1614, con su vida; 1632, 1651, 1677. As Comedias, Lisboa, 1595, 1622. Poesías, ed. señora C. de Michaëlis de Vasconcellos, Halle, 1881.
46. Año 1525. Jaime de Huete, aragonés, publicó, hacia 1525, la Comedia intitulada Thesorina, la materia de la qual es unos amores de un penado por una señora, y otras personas adherentes, 1551; Madrid, 1913 (Biblióf. Madril.). Y la Comedia llamada Vidriana, Madrid, 1913 (Biblióf. Madril.). Ambas están en la Bibl. Nacional. Proceden de La Celestina y de Torres Naharro combinados, en cinco jornadas y coplas de pie quebrado y lenguaje tosco y abundante en aragonesismos: "Quamvis non Torris digna Naharro venit", se lee al final; claramente se ve que le imita.
Agustín Ortiz publicó, hacia 1525, la Comedia Radiana. Véase The Comedia Radiana, ed. R. E. House, Chicago, 1910. Hállase en la Bibl. Nacional.
Fray Francisco de Vitoria († 1546), dominico alavés, maestro de Melchor Cano, estudió Teología en París y la enseñó en Valladolid, siendo prefecto del Colegio de San Gregorio el año 1525; después en Salamanca, siendo el primero que sacó de Santo Tomás la escolástica, reformando el estudio de la Teología, aunque no quiso publicar sus obras, y sólo después de fallecido vieron la luz pública: Theologicae Relectiones XII, vol. 2, Lyon, 1557; Salamanca, 1565. Summa Sacramentorum, Valladolid, 1561; Zaragoza, 1565. Confesionario, Salamanca, 1562; Medina, 1569. Inéditos quedaron In universam Summam Theologiae S. Thomae Commentaria é In IV Sententiarum. Consúltense las monografías sobre Vitoria, de don Fidel Abad y Cavia, Madrid, 1909, y del padre fray Luis G. Alonso Getino, El maestro fray Francisco de Vitoria, en La Ciencia Tomista, núms. 1-16.
47. Año 1525. Miguel Asensio publicó Instructio Curatorum, Zaragoza, 1525. Acaso es el canónigo y vicario general de Huesca, que imprimió el Tratado llamado Tripartito: compuesto por el venerable Juan gerson, Zaragoza, 1525, 1562.—Soliloquio de San Buenaventura, Alcalá, 1525. Véase Ponce (1597).—Jerónimo Cucalón publicó la celebrada obra Apostillae et Repertorium... super Tit. de Regulis Juris, Lyon, 1525.—Tratado del nombre de Jesús; compuesto por maestro Navarro, canónigo de Sevilla, Sevilla, 1525. Magistri Navarre. De nomine Jesu, en español, Toledo, 1526.—Don Fernando de Loazes, de Orihuela, publicó De Conversione et baptismo Agarenorum, Valencia, 1525. De Matrimonio Regis Angliae Henrici VIII, Barcelona, 1531.—Juan Maldonado, conquense, vicario general de Burgos, publicó Hispaniola, quae Plautina festivitate, Terentianaque facundia redundans varios amantium casus, iucundosque successus non sine venustate elegantiaque complectitur, Valladolid, 1525. Paraenesis ad bonas literas, 1527. De Senectute Christiana, y Paradoxa, Vita hominis instar diei, y Ludus chartarum et triumphus, y Geniale Judicium, Burgos, 1549. Vitae Sanctorum, 1530, 1548; Burgos, 1573.—Fray Jerónimo Pérez, mercedario valenciano, publicó Monoctium, Nápoles, 1525. In 1am D. Thomae, Valencia, 1548. In 1am 2ae. Contra Haereticos unius diei opus, Nápoles.—Perla preciosísima que asegura y repara la vida christiana, Toledo, 1525.—Historia del Emperador Carlomagno y de los doze pares de Francia, Sevilla, 1525, 1528, 1534, 1547, 1548, 1549; Alcalá, 1570; Lisboa, 1613; Huesca, 1641; Cuenca (sin año); Sevilla, 1650; Barcelona, 1696. Está sacada del poema francés Fierabrás del Speculum historiale, de Vicente de Beauvais, y acaso de un compendio del Turpin. El pueblo le llama Carlomano, é inspiró á Calderón La Puente de Mantible. Es libro muy vulgar, que todavía se imprime, y lo tradujo Nicolás de Piemonte.—Libro de cozina compuesto por maestre Ruberto de Nola, Toledo, 1525, 1529, 1538, 1544, 1568, 1577; traducido del latín.—Jaime Soler, aragonés, publicó Summa de los Fueros y Observancias del Reyno de Aragón, Zaragoza, 1525. Repertorio de todas las Leyes de Castilla, Toledo, 1529.—Francisco de la Torre, que no parece ser el famoso posterior, publicó Comedia Pontifical, en español, Roma, 1525 (Abeced. Colón).—Don Francisco Sarzosa, de Cella de Aragón, publicó In Aequatorem, planetarium, París, 1525 (?), 1526.
48. Año 1526. Juan Alfonso de Benavente publicó Tractatus de penitentiis et actibus penitentium et confessorum, Alcalá, 1526.—Fernando de Basurto, natural de Jaca, muerto en 1540, publicó el Libro agora nuevamente hallado del noble y muy esforçado cavallero don Florindo hijo del buen duque Floriseo, Zaragoza, 1526, 1530 y 1550. Descripción poética del martirio de Santa Engracia, Zaragoza, 1533. Vida y milagros de Santa Orosia, Zaragoza, 1539. Diálogo entre un caballero cazador y un pescador anciano, Zaragoza, 1539. Véase Cotarelo, Teatro espñ. anterior á Lope, Madrid, 1902.—Bonaventurae Sacti historia ó leyenda mayor de s. Francisco, y s. clara en español, Toledo, 1526.—Caroli imperatoris, sumario del aceptación que tomó con el Rey de Francia en Madrid, Toledo, 1526.—Álvaro Castro, médico toledano, escribió Ianua vitae, 1526, 2 tomos (ms. Catedr. Toledo), es Diccionario de los seres naturales, con nomenclatura castellana, latina, griega y árabe. Fundamenti Medicorum, 2 partes (Ms., Toledo).—En 1526 se publicó El octavo libro de Amadís: que trata de las estrañas auenturas y grandes proezas de su hijo Lisuarte y de la muerte del ínclito rey Amadís... Fué sacado de lo Griego é Toscano en Castellano por Juan Díaz, bachiller en cánones, Sevilla.—Las Fábulas de Esopo, Sevilla, 1526, 1533, 1571, traducidas por tercera vez, después de las impresas en Zaragoza, 1489, y en Burgos, 1496.—Diego García, general de la Armada, en 1512 y 1526, escribió Relación que presentó á S. M. de su derrota en el segundo viaje que hizo al descubrimiento del río de la Plata, desde su salida de la Coruña, á 15 de enero de 1526 (ms.).—Tripartito de Juan Gerson, Toledo, 1526.—Margarita confessorum, Sevilla, 1526, por un dominico.—Juan Martín Población, valenciano, médico, matemático y astrólogo, publicó De usu astrolabi Compendium, París, 1526, 1527, 1547, 1550, 1553, 1554, 1556; Salamanca, 1550. Tratado y uso del astrolabio, traduc. por Roberto Deuport (ms. Bibl. Nac).—Fernando de Oropesa publicó Memoria de una redempción en español, Toledo, 1526.—Nicolás de Plove publicó Tractatus sacerdotalis: de ecclesiasticis sacramentis, Alcalá, 1526, 1553.—Historia del invencible cavallero don Polindo, Toledo, 1526.—Diego Sagredo, capellán de doña Juana la Loca, publicó la primera obra de Arquitectura que se escribió en España (y también en Francia, traducida al francés en 1542), en la cual pretendió restaurar y compendiar la doctrina de Vitrubio, sin romper del todo con la arquitectura plateresca de entonces: Medidas del Romano, Toledo, 1526; Lisboa, 1541 (dos ediciones); Toledo, 1549, 1564. Véase Llaguno y Amírola, Noticias de los arquitectos y arquitectura de España, Madrid, 1829.—En la edición de La Celestina, de Toledo, 1526, se entremetió el Auto de Traso é sus compañeros (entre el 18 y el 19), y al principio se dice: "El proceso deste auto fué sacado de la comedia que ordenó Sanabria". No se sabe qué comedia fuese.—Fray Alonso Venero (1483-1560), dominico burgalés, publicó El Enchiridión de los tiempos ó Universalis ab Origine rerum Historiae Summarium, Burgos, 1526, 1529, 1540; Alcalá, 1541; Salamanca, 1545; Zaragoza, 1549; Medina, 1551, Amberes, 1551, 1554; Toledo, 1569, 1576, 1587; Alcalá, 1641. La Vida del Confesor San Lesmes, Burgos, 1563. La Vida de Santa Casilda. Agiographia ó vidas de Santos de España. Poligraphia de España (descripción). Tratado del origen y fundación de Burgos.—Francisco de Vergara († 1545), canónigo toledano, erasmista y hermano del doctor Juan de Vergara, y que, según Scoto, era "inferior á Juan en el ingenio, pero superior en el estudio", catedrático por diez años de griego en Alcalá, publicó Graecorum characterum apicum et abbreviationum explicatio, Alcalá, 1526. De omnibus Graecae linguae Grammaticae partibus, Alcalá, 1537; París, 1550. D. Basilii Magni Conciones novem... His accesserunt Graecae linguae Alphabetum et Litteraria Rudimenta, Alcalá, 1540, 1544. Teagenes y Clariclea ó La Historia Ethiopica de Heliodoro, Amberes, 1554; Salamanca, 1581. Theonis Sophistae Progymnasmata.
49. Año 1527. Alonso de Valdés (1490-1532) debió de nacer en Cuenca, donde su padre, don Hernando ó Fernando, asturiano de origen, fué regidor perpetuo y procurador en Cortes, padre, asimismo, de Juan y de Andrés, en quien renunció en 1520 la regiduría. Parece fué discípulo de Pedro Mártir, por lo menos se carteó con él, y se retrató en aquel Lactancio del Diálogo, "mancebo, seglar y cortesano"; no fué clérigo ni teólogo, como algunos han creído. Suena por primera vez su nombre en sus tres cartas que desde Flandes y la Baja Alemania dirigió á Pedro Mártir en 1520; acompañaba á la Corte imperial, acaso como escribiente de la cancillería, á las órdenes de Mercurio Gattinara. Asistió, y la describe en estas cartas, á la coronación de Carlos V en Aquisgrán y á la Dieta de Worms, mostrándose en ellas desfavorable á Lutero, "audaz y desvergonzado", "venenosos" sus libros. Vuelto á España, siguió en la cancillería, redactó unas Ordenanzas (1524), que se conservan de su puño y letra, por encargo del canciller, siendo ya "registrador" y "contrarrelator"; en 1525 el sobre de una carta le apellida "secretario del canciller", y en 1526 el Emperador le nombró "secretario de cartas latinas", con salario de 100.000 maravedís anuales; más tarde se le llama "secretario", y Crammer le dice, en 1532, "secretario principal". Siguió á la Corte imperial en sus viajes por España, y redactó y suscribió muchos documentos oficiales, entre ellos la Investidura é infeudación del ducado de Milán á Francisco Sforcia (1524); la carta del Emperador á Jacobo Salviati (1527), sincerándose del asalto y saqueo de Roma; la carta al Rey de Inglaterra (1527) sobre lo mismo, y la Liga clementina; la respuesta al cartel de desafío de los Reyes de Inglaterra y Francia (1528) al Emperador; una carta al Embajador de Londres sobre el divorcio de Enrique VIII (1529); el Tratado de paz con Clemente VII en Barcelona (1529); la cédula de Carlos V, reconociendo á su hija natural madama Margarita (1529), etc. Escribió, sobre todo, la Relación de las nuevas de Italia: sacadas de las cartas que los capitanes y comisario del Emperador y Rey nuestro Sr. han escripto á su majestad: assí de la victoria contra el rey de Francia (de Pavía) como de otras cosas allá acaecidas (1525). Asimismo suscribió las cartas que en 1526 dirigió Carlos V á Clemente VII y al Colegio de Cardenales, quejándose de los agravios que había recibido del Papa y solicitando la celebración de un Concilio general, impresas en Alcalá, 1527 y muchas otras veces. Fué Alonso de Valdés más erasmista que Erasmo, Erasmiciorem Erasmo, como dijo Oliver; divulgaba sus escritos, hacía ediciones de ellos á su costa, le servía en sus negocios particulares. Fué de índole afable y pacífica y todo el mundo le estimaba; sólo tuvo contienda con Juan Alemán y el nuncio Castiglione, con ocasión del Diálogo de Lactancio y un arcediano, "tesoro de lengua", según M. Pelayo, retocado por su hermano Juan y aun recargado en la dureza y acedia, como á su vez lo hizo el editor de París de 1586. Trata del saco de Roma (1527), defendiendo á Carlos V. En estilo dramático, fogoso y pintoresco, narra el saco de Roma el Arcediano y por el Emperador sale Lactancio, en quien Valdés se reviste, echando la culpa al Papa, que promovió la guerra y se alió con Francia, y, repitiendo muchas de las diatribas de Erasmo contra frailes y clérigos y contra la corrupción de la Iglesia, acaba clamando por la reforma. En 1529 salió Valdés de España, acompañando á la Corte imperial; asistió en Bolonia á las vistas de Clemente VII y el Emperador, y en Alemania, á la Dieta de Ratisbona. En 1530 estaba en Ausburgo; en 1531, en Colonia y Bruselas; en 1532, en Ratisbona. En la Dieta de Ausburgo debieron entenderse bien él y Melanchton, el cual, oídas las explicaciones de Valdés, en nombre del César, formuló por escrito las creencias luteranas en la famosa Conferencia de Ausburgo (1532). Valdés la leyó antes de presentarse á la Dieta y halló amargas é intolerables algunas proposiciones; luego la tradujo, por orden de Carlos V, al italiano. Murió Valdés en Viena, de la peste. Los extranjeros le ponen á la cabeza de los reformistas españoles; don Fermín Caballero vindica su ortodoxia; M. Pelayo le tiene "por un fanático erasmista, Erasmiciorem Erasmo, que participó de todos los errores de su maestro". "El juicio (añade) que de éste se forme, ya se le considere como católico (aunque malo), ya como hereje, debe aplicarse, punto por punto, á Alfonso, que nunca vió más que por los ojos del humanista roterodanense. Sin estar separados uno y otro pública y ostensiblemente del gremio de la Iglesia, sostuvieron principios de disciplina, y aun de dogma, incompatibles con la ortodoxia, y una y otra vez condenados, é hicieron cuanto en su mano estuvo por concitar los pueblos contra Roma, menoscabar el prestigio de la dignidad pontificia y acelerar y favorecer los progresos de la Reforma. Si no reformistas, son padres y precursores de los reformistas, y bien hacen éstos en contarlos entre los suyos". No fueron luteranos ni Erasmo ni Alonso de Valdés, ni reformistas heterodoxos, sino reformadores de las costumbres dentro de la Iglesia, aunque, en el fragor del combate, se saliesen á veces de la raya, y al criticar los desmanes de clérigos y frailes generalizasen demasiado. El pueblo no podía escandalizarse de que les pintasen la vida desreglada que él mismo veía en tanta gente de iglesia.
50. Alonso de Valdés compuso de por sí, ó valiéndose de su hermano Juan, en 1528, el Diálogo de Lactancio y un arcediano, con el fin de defender al Emperador, cuando el asalto de Roma en 1527, mirado en España por los erasmistas, y aun los que no lo eran, como justo castigo de Dios contra las liviandades y vicios de la Corte romana, como se ve por las cartas del Abad de Nájera, de Juan Pérez y de Fernando de Salazar. El mismo Valdés, secretario de cartas latinas del Emperador, había ya redactado las que en 1526 dirigió Carlos V á Clemente VII y al Colegio de Cardenales, quejándose de los agravios recibidos del Papa y pidiendo la celebración de un Concilio general. Como erasmista que era, tuvo otro fin, que fué el de pintar los horrores del asalto, achacando, con razón, las causas de la guerra al Papa y sus consejeros. "Si él, de esta vez, reforma la Iglesia, allende del servicio que hará á Dios, alcanzará en este mundo mayor fama y gloria que nunca príncipe alcanzó y dezirse ha hasta el fin del mundo que Jesu Christo formó la Iglesia y el Emperador Carlos V la restauró". M. Pelayo entiende que la reforma deseada por Valdés es la luterana; pero no habiéndose nunca hecho luterano y siendo bienquisto de los católicos erasmistas españoles, no se le puede colgar tal sambenito; la reforma que él quería era la que querían los demás erasmistas: la reforma eclesiástica dentro del catolicismo. Hay que suponer mejor enterados en esto al Inquisidor general y al Presidente del Consejo de Castilla, que no á M. Pelayo. En la pág. 463, ed. Usoz: Dos diálogos escritos por Juan de Valdés, ahora cuidadosamente reimpresos, 1850, t. IV de los Reformistas Antiguos Españoles. No se imprimió por entonces, pero, sin nombre de autor, se copió y leyó y voló hasta Alemania, como dice Castiglione en su Risposta: "Dopo l'aver publicato il libro, è mandatolo in Alemagna, in Portogallo è in diversi altri luoghi". Denunciólo al Nuncio Castiglione el primer secretario del Emperador, Juan Alemán, enemistado ya mucho antes con Alonso de Valdés. Castiglione pidió al Emperador lo hiciese recoger y quemar, el cual le respondió que lo vería y llevaría al Consejo, aunque tenía á Valdés por buen cristiano é incapaz de escribir herejías á sabiendas; divididos los pareceres del Consejo, aunque los más favorables á Valdés, diólo el Emperador á examinar al doctor De Praet (Pratensis) y al doctor Granvella. El inquisidor general, don Alonso Manrique, erasmista, á quien también acudieron Alemán y el Nuncio, declaró que no hallaba doctrina sospechosa, y el Arzobispo de Santiago, Presidente del Consejo de Castilla, absolvió á Valdés y su libro de los cargos de injuria y calumnia. Boehmer conjetura que la primera edición es de 1529. La edición conocida, sin lugar ni año, dice: Diálogo: en que particularmente se tratan las cosas acaecidas en Roma: el año de M. D. XXVII. Cita Boehmer ejemplares de las Universidades de Rostock y Goettingen y de la Bibl. de Munich. De la 2.ª, ed. lo hay en la Univers. de Goettingen; de la 3.ª, en el Museo Británico; de la 4.ª, en la Bibl. de Munich; de la 5.ª, en la Nacional de París y Munich, tiene variantes, y se imprimió suelta, París, 1586. Se imprimió, como el Mercurio, siete veces en italiano, desde 1546, y se tradujo al inglés, 1590. Consúltense: A. V. Litteras XL inéditas, ed. E. Boehmer, en Homenaje á Menéndez y Pelayo, Madrid, 1899, t. I, págs. 385-412. E. Boehmer, Spanish Reformers, Strassburg-London, 1874, t. I, págs. 65-115. Usoz, Consideraciones Divinas, de Valdés, 1863. Fermín Caballero, Valdés. M. Pelayo, Heterod., t. II, pág. 97.
51. Año 1527. Alonso Fernández de Madrid (1474-1559), nació en Palencia, protegióle el arzobispo de Granada, fray Hernando de Talavera; fué canónigo de Palencia y arcediano de Alcor, llegando á ser vicario general de don Francisco de Mendoza, obispo de Palencia; "varón de mucha virtud y bondad, muy estudioso y honesto" (Nic. Ant., Bibl. nova, I, 23); fué erasmista. Publicó, en 1527, el Enquiridio ó manual del cauallero cristiano... traduzido en castellano, sin lugar ni fecha (véase Bonilla, Erasmo en España), Zaragoza, 1528; Alcalá, 1529 (?); Lisboa, 1541; Amberes, 1555. Publicó esta traducción del Enchiridion militis christiani, de Erasmo, Alonso Fernández, sin poner su nombre. Además publicó Doctrina y amonestación caritativa, en la qual se demuestra no ser lícito á los cristianos ricos que dejen de socorrer con lo que les sobra á los pobres que tienen presentes, por guardarlo para remediar á los venideros; compuesta en latín por el R. en Cristo P. el Dr. Juan Bernal Díaz de Luco, doctor en decretos, obispo de Calahorra y la Calzada y del Consejo de S. C. C. M. Traducida en romance por Alonso de Madrid, arcediano de Alcor, en la iglesia de Palencia, Stella, 1547. De la antiguedad y nobleza de la cibdad de Palencia (Ms. Bibl. Nac.); publicada la parte de la Silva Palentina referente á las Comunidades, en la Colección de documentos inéditos para la Hist. de Esp., II, 331. Según Bonilla, del mismo autor es la Exposición y sermón sobre dos Psalmos, de Erasmo, Toledo (?), 1531.
52. Año 1527. Fernando de Briz publicó la Comedia en coplas de Josep, 1527 (Hern. Colón).—En 1527 se celebró el bautizo de Felipe II, en Valladolid, y, entre otros festejos, se representaron cinco dramas á lo divino, como el Bautismo de San Juan. Véanse, por ser importantes para la historia del teatro estas festividades, en Sandoval, Historia de Carlos V, Amberes, 1681, t. I, pág. 619, l. XVI.—Recopilación de las ordenanças de la muy noble ᘔ muy leal cibdad de Sevilla, Sevilla, 1527.—El doctor Enrique de Ribera, médico del Emperador, publicó el Tractado contra pestilencia, Valladolid, 1527.—Fray Francisco de Meneses, franciscano, publicó Difficilium accentuum Compendium, París, 1527.—Jaime López, médico de Calatayud, publicó Aboali Aviceni, vulgo Avicenae, liber de viribus cordis, cum commentariis, Tolosa, 1527.—Pro invictissimo Caesare Carolo Augusto... epistolae Franci Regis ad principes Imperii transmissae ac apologiae madriciae convencionis dissuasoriae refutatio..., Alcalá, 1517. Item: Invictissimi rom. imper. Caroli... ad duo Clementis septimi... brevia responsio, in qua ab ipso Pontifice appellat: petitque generalis Christianorum omnium Concilii congregationem, Alcalá, 1527.—Vita beati Pauli heremite: ex soluto sermone ac prosa: in elegantissimos: perpulchros: atque luculcutos versus, Toledo, 1527.