Un solo ejemplar se conoce de La Lozana, en la Bibl. imperial de Viena; reimprimióse en la Colecc. de libros raros y curiosos, Madrid, 1871; en París, 1888, con traducción francesa, y en Madrid, en la Colecc. de libros picarescos, 1899. Las tres proceden de la copia que Gayangos sacó de Viena, y está en la Bibl. Nacional. En 1531 y 1534 editó La Celestina, Venecia; en 1534 corrigió y publicó el Primaleón, Venecia, en la introducción de cuyo tercer libro declaró "Como lo fuí yo quando compuse la Loçana en el común hablar de la polida Andalucía". Al fin del tomo se dice que los tres libros de Primaleón "fueron corregidos y emendados de las letras que trastrocadas eran por el vicario del valle de Cabezuela Francisco Delicado, natural de la Peña de Marros". Cuando padecía de las bubas compuso De consolatione infirmorum (pág. 334), y curado, con el cocimiento del guayaco ó palo santo, introducido en España en 1508 y en Italia en 1517, compuso un cierto electuario (pág. 280), escribiendo sobre el modo de curar con él, en italiano, Il mal franceso, Venecia, 1529, opúsculo del cual hablan Astruc, médico de Montpellier y Morejón y Chinchilla (Historia bibliográfica de la Medicina Española, obra póstuma de don Antonio Hernández Morejón, t. II, Madrid, 1843, pág. 219. Anales históricos de la Medicina..., por don Anastasio Chinchilla, t. I, Valencia, 1841, pág. 186). Delgado llaman ambos al autor, así como el privilegio de Clemente VII para imprimir su libro en 4 de diciembre de 1526; éste debió de ser su propio apellido, italianizado de alguna manera en Delicado. En 1533 editó el Amadís de Gaula, Venecia.
59. Año 1528. Fray Francisco de Osuna, franciscano († 1540?), comenzó en 1528 á publicar la Primera parte del Abecedario espiritual, Sevilla; Burgos, 1537; Medina, 1544; Zaragoza, 1546; Sevilla, 1554. La Segunda parte, Sevilla, 1530; Burgos, 1539 y 1545; Sevilla, 1554; Burgos, 1555. La Tercera parte, Toledo, 1527; Valladolid, 1537; Burgos, 1544; Sevilla, 1554; Burgos, 1555. La Cuarta parte, 1530; Burgos, 1536; sin lugar, 1542 y 1551; Valladolid, 1551; Sevilla, 1554. La Quinta parte, Burgos, 1542; Sevilla, 1554; Burgos, 1554. La Sexta parte, Sevilla, 1554; Medina, 1554. Gracioso convite de las gracias del santo Sacramento, Sevilla, 1530; Burgos, 1537 y 1542, etc. Norte de los estados, Sevilla, 1531, 1536, 1541; Burgos, 1541 y 1550; Medina, 1550. Fué el Abecedario de los libros que más leyó Santa Teresa. En latín: Sanctuarium biblicum, Tolosa, 1533. Sermones de Virgine super verba Beatus venter, Tolosa, 1553. Pars meridionalis, París, 1583; Zaragoza, 1546, 1549; Medina, 1554. Commentaria super verba Missus est, Amberes, 1545. Trilogium evangelicum, Amberes, 1537; París, 1557. Pars occidentalis, Amberes, 1536; Zaragoza, 1546; París, 1546, 1548; Zaragoza, 1549; París, 1550; Medina, 1554; Lyon, 1569; Venecia, 1572, 1583, etc. Passio compassionis, Venecia, 1573. Tercera parte del libro llamado Abecedario Espiritual, ed. M. Mir, Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. XVI.
El protonotario Luis Mexía, acaso pariente de los hermanos Pedro y Cristóbal Mexía, los tres erasmistas, tradujo la obra de Erasmo Colloquio intitulado institución del Matrimonio cristiano, Valencia, 1528. "En este presente tratado se contienen tres Colloquios de Erasmo en romance... Colloquio de Erasmo llamado Menipsigamos... Una carta de Erasmo al Emperador: con la respuesta del emperador á Erasmo. Trasladadas de latín en romance... El primero del segundo tratado de los Colloquios de Erasmo...". Los coloquios de Erasmo, Sevilla, 1529 (Brunet); Toledo, 1530. Colloquios familiares compuestos en latín... traduzidos por un muy sabio varón, 1528 (?): los ocho primeros traducidos por anónimo; los tres últimos por Luis Mexía. El anónimo cree Bonilla fué Alonso de Virués (Erasmo en Esp., pág. 65). Doze coloquios de Erasmo, Zaragoza, 1530 (Juan M. Sánchez, Bibliogr. Arag. siglo xvi, pág. 228). Colloquios de Erasmo, 1532, sin más que: I. A. T. O. L. (Bonilla, ibid., pág. 68): es reimpresión de la edic. de 1530 "nuevamente añadido", acaso por el impresor I(uan) de A(yala) en TOL(edo). El Colloquiorum liber se publicó en 1522 ó 1523; Basilea, 1524. Los Coloquios de Erasmo se han reimpreso en los Orígenes de la Novela, t. IV, Madrid, 1915. Escribió además Luis Mexía el Apólogo de la ociosidad y el trabajo, intitulado Labricio Portundo, obra que glosó y moralizó el aventurero humanista Francisco Cervantes de Salazar, Alcalá, 1546.
El M. Bernardo Pérez de Chinchón nació en Valencia, donde fué chantre, canónigo de Gandía y de la servidumbre de don Juan de Borja, duque de Gandía. Declaración del Pater Noster. Item el sermón de la grandeza y muchedumbre de las misericordias de Dios, Logroño, 1528; Amberes, 1549: es traducción de la Precatio Dominica, de Erasmo. Silenos de Alcibiades compuesto por el famoso doctor Erasmo, Valencia, 1529; Amberes, 1555. Diálogos christianos contra la secta mahomética y contra la pertinacia de los judíos; en la dedicatoria dice Valencia, 1534. Libro del Aparejo que se deue hazer para bien morir, Burgos, 1535; Amberes, 1549; Sevilla, 1551; ó Preparación y aparejo para bien morir, compuesto por el famoso y excelente doctor Desiderio Erasmo Roterodano, Amberes, 1555. Historia de las cosas que han pasado en Italia desde el año 1521 de nuestra redempción hasta el año 30 sobre la restitución del Duque Francisco Sforcia en el ducado de Milán, Valencia, 1536. Espejo de la vida humana, Granada, 1587; Alcalá, 1589, 1590; Sevilla, 1656. Antialcoran, sive contra errores Sectae Machometanae, Salamanca, 1595.
60. Año 1528. Francisco de las Natas, beneficiado en la parroquial de Cuevas Rubias y en la de Santa Cruz de Rebilla Cabriada (Burgos), publicó Segundo libro de las Eneidas de Virgilio, trobado en metro mayor de nuestro romance castellano, Burgos, 1528. Comedia Claudina, en coplas, 1536 (Reg. Colón). Comedia llamada Tidea... Trátanse los amores de don Tideo con la donzella y cómo la alcançó por interposición de aquella vieja alcagueta; y en fin por bien de paz fueron en uno casados, 1550. Es el argumento de La Celestina, en coplas, con feliz desenlace y con algunos pastores á lo Enzina. En la versificación y en las cinco jornadas sigue á Naharro. Hállase en la Bibl. de Munich (Fern. Wolf, Sitzungberichte, de la Acad. de Viena, t. VIII, 1852). La ha reimpreso Cronan, Madrid, 1913, Bibliófilos Madrileños.
Juan Pastor publicó Auto nuevo del santo nacimiento de Cristo nuestro Señor, Sevilla, 1528. En él cita, y escribió de hecho, dos Farsas llamadas Grismaltina y Clariana. Además la Farsa ó Tragedia de la castidad de Lucrecia, reimpresa por Bonilla en la Revue Hispanique, 1912, del ejemplar de la Nacional, y por Ochoa, Madrid, 1914. En ella no ve Bonilla ninguna cualidad brillante ni en la versificación, ni en los incidentes, ni en la trama principal. "El bobo es verdaderamente inaguantable, y la ocurrencia de hacer acompañar á Tarquino, como si fuese cualquier pirulero, por un negrito, no abona el ingenio de Juan Pastor. Una Tragedia tan desmayada y fría era digna de estar inspirada en la obra de quien diputó al Fedón platónico por un escrito sin importancia".
61. Año 1528. Juan de Aguilera, profesor salmantino, publicó Canones Astrolabii, Salamanca, 1528, 1554.—Arnoldo Alberti († 1545), mallorquín, canónigo y luliano, publicó Quaestio de secreto, Valencia, 1528. Repetitio nova, ibid., 1534. De agnoscendis assertionibus Catholicis et Haereticis, Panhormi, 1553. Commentaria super Artem Magistri R. Lulli.—Libro de Juan bocacio que tracta de las ilustres Mugeres, Sevilla, 1528.—Fray Luis de Carvajal, franciscano andaluz, antierasmista, publicó Apologia monasticae religiones diluens nugas Erasmi, París, 1528; Salamanca, 1528; Amberes, 1529. Tradújose al castellano: Dulcoratio amarulentiarum Erasmicae responsionis ad Apologiam. De restituta Theologia, Colonia, 1540; Amberes, 1548. Consúltense fray Juan de San Antonio, Bibliotheca Franciscana, t. II, pág. 292. Eysengrein, Catalogus testium veritatis, Dilingen, 1565, página 192. Sepúlveda, t. III, epíst., págs. 219, 611.—Fray Juan de Cazalla, franciscano de Veracruz, publicó Lumbre del Alma, Sevilla, 1528.—Rodrigo de Cueto publicó Primus Tractatus Summularum in textum Petri Hispani, 1528.—Floramante de Colonia y Lidaman de Ganayl, 1528.—Martín de Frías publicó varios Tratados sobre moral, 1528; Salamanca, 1550.—Fuero de Vizcaya, Burgos, 1528; Medina, 1575.—Esteban Martínez ó Martín, vecino de Castromocho, publicó el Auto de cómo San Juan fué concebido y ansimesmo el nacimiento de San Juan, Burgos, 1528; otra edición con otras canciones, sin lugar ni año (La Barrera).—Cursus quattuor mathematicarum artium, Alcalá, 1528.—Obras... assi en prosa como en metro de Moner, las más dellas en lengua castellana y algunas en su lengua natural catalana, Barcelona, 1528. Véase M. Pelayo, Antol. de poet. lír. cast., t. VII, pág. ccxlii, etc.—Fray Alejo de Salamanca, franciscano de Zamora, publicó De Christi D. Republica Dialogi tres, Salamanca, 1528.—Don Francisco Velázquez Minaya publicó Esfera forma del mundo con una breve descripción del mapa, Madrid, 1528 (Vindel).
62. Año 1529. Juan de Valdés (1501?-1541), hermano de Alfonso, hijo del corregidor perpetuo de Cuenca, don Fernando de Valdés, nació en aquella ciudad; debió de estudiar en Alcalá y anduvo diez años "andante en corte" y dado á la lección de libros de caballerías, aunque mezclándola con la de Luciano, de quien aprendió el tono del dialogar. Supo las lenguas clásicas y el hebreo. Por medio de su hermano, se relacionó con Erasmo, el cual, en 1528, le escribió animándole á continuar sus estudios y felicitándole porque "enriquece su ánimo, nacido para la virtud, con todo linaje de ornamentos". En 1527 compuso su hermano el Diálogo de Lactancio, y parece le ayudó Juan corrigiéndolo y retocándolo. En 1528 compuso el mismo Juan el Diálogo de Mercurio y Carón, obra lucianesca, sátira moral y religiosa, más variada y artística que los Coloquios, de Erasmo, y que el Diálogo de Lactancio, de su hermano Alonso, aunque en el asunto se les parezca. También se parece á las Danzas de la muerte de la Edad Media, en cuanto van presentándose personas de todos estados, juzgando sus buenas y malas acciones. Monumento clarísimo, como dice M. Pelayo, del habla castellana. El ingenio, la gracia y la amenidad rebosan en él, y bien puede decirse que nada hay mejor escrito en castellano durante el reinado de Carlos V, fuera de la traducción del Cortesano, por Boscán. La lengua brilla del todo formada, robusta, flexible y jugosa, sin afectación ni pompa vana, pero, al mismo tiempo, sin sequedad ni dureza, y con toda la noble y majestuosa serenidad de las lenguas clásicas. En 1531, Juan de Valdés, "caballero noble y rico", en frase de Juan Pérez, "gentilhombre de capa y espada", como le llama Carnesechi, fué á Roma con una carta de recomendación de su hermano para Juan Ginés de Sepúlveda, que, viendo en él la estampa de su hermano, no sólo en el aspecto, sino también en la doctrina, ingenio y estudios, le agasajó cuanto pudo. Seguía allí en 1532; pero, fuera de algún corto viaje á Roma, asentó en Nápoles desde 1535 hasta su muerte. Había llegado erasmista á Italia y, á fuerza de leer y pensar, tomó algunas doctrinas heréticas, por ejemplo, sobre la justificación y la gracia, quizá en los Lugares Comunes, de Melanchton. Su doctrina se aparta de las de éste, de las de Lutero, Calvino y demás herejes del siglo xvi por ciertos aspectos sustanciales que le dan carácter personal en lo dogmático y en la exégesis bíblica, sobre todo en lo que toca á la disciplina de la Iglesia. Después de 1534, pues habla como de cosa conocida de El Cortesano, no publicado hasta aquel año, y antes de setiembre de 1536, pues se nombra en él á Garcilaso como á persona viva, escribió el Diálogo de la Lengua, que nació de verdaderas conversaciones con amigos suyos, españoles é italianos, tenidas en la ribera del Chiaja. Las doctrinas filológicas no podían ser certeras en aquel tiempo, y apenas merece recordarse más que la de la ortografía, que no se ha de escribir de una manera y pronunciar de otra, principio que tomó de Nebrija, en quien se ensaña más de lo justo, y la del rechazar los latinismos. Pero como crítico literario, juzgó tan delicadamente autores y obras, que sus fallos ha ido robusteciéndolos el tiempo. Su principio acerca del estilo es el mismo de Cervantes y el que practicó en todos sus escritos, distinguiéndose cabalmente por él entre todos los escritores castellanos. "El que tengo me es natural y sin afectación ninguna. Escribo como hablo; solamente tengo cuidado de usar de vocablos que signifiquen bien lo que quiero decir, y dígolo cuanto más llanamente me es posible, porque, á mi parecer, en ninguna lengua está bien la afectación". Admirable principio, que vale por todos los tratados de retórica. Ése es, realmente, el estilo de Valdés, y si de alguno, de él puede decirse que escribió llano, transparente y sin la menor afectación. El diálogo es apacible charla entre dos italianos corteses y entendidos: un soldado que pica en desenfadado y fanfarrón y el mismo Valdés, hombre descontentadizo, de delicado gusto cuanto al arte, respetado maestro y ahidalgado toledano, con sus puntas de franca modestia y su picante de socarronería castellana. Tiene vida el diálogo; es cosa sucedida; corre por todo él cierto aire lucianesco y helénico; cortesano gracejo y lindos donaires le engalanan.
63. Juan de Valdés, en el Diálogo de la Lengua, se dice castellano, criado en el reino de Toledo y en la Mancha de Aragón, y paisano de mosén Diego de Valera; por consiguiente, natural de Cuenca, donde era regidor perpetuo su padre Ferrando de Valdés. Que era hermano de Alfonso se ve por las cartas de Erasmo y Sepúlveda. Francisco de Enzinas, que conoció á los dos hermanos, dice que Juan fué "praeclare instructus in disciplina fraterna" (Memoires, ed. Campan, t. II, pág. 154), esto es, cuanto á las ideas reformistas erasmianas. Gallardo: "J. de V. compuso el Diálogo de Mercurio y Carón, según resulta de documentos que vi el año 1820 en los papeles del Archivo de la Inquisición general". La primera edición del Diálogo de Mercurio y Carón es de 1529, aunque no tiene fecha, é impresa en Italia. De ella se valió Usoz para su reimpresión; hay ejemplares en las Bibls. de Rostock, Munich y Goettinga; 2.ª, sin lugar ni año; 3.ª, en el Museo Brit.; 4.ª, copia de la segunda; 5.ª, acaso flamenca; 6.ª, Dos diálogos escritos por Juan de Valdés, ahora cuidadosamente reimpresos, 1850, t. IV de los Reformistas Españoles, de Usoz, Madrid. Ambos diálogos están prohibidos en el Índice, de Pío IV (1564) y en los posteriores de España y Roma. Hay traducción italiana: Due dialoghi, l'uno di Mercurio et Caronte..., l'altro di Lattantio..., 1546, y tuvo reimpresiones; el traductor créese haber sido Bruccioli. Otra alemana, Amberg, 1609, 1613; Francfort, 1643. El título es: Diálogo de Mercurio y Carón: en que allende de muchas cosas graziosas y de buena doctrina, se cuenta lo que ha acaescido en la guerra desde el año de mill y quinientos y veinte y uno, hasta los desafíos de los reyes de Francia et Inglaterra, hechos al Emperador en el año de M. D. XXVIII... "La causa principal... deseo de manifestar la justicia del Emperador y la iniquidad de los que le desafiaron, y en estilo que de todo género de hombres fuese con sabor leído". Es diálogo político y moral, Lucianesco, imitación del 10.º de los Diálogos de los muertos y del Charon sive speculatores, del Charon, de Pontano, y aun de los Coloquios, de Erasmo, aunque es más variado y artístico que cualquiera de los del roterodano. Ocultó su nombre, diciendo que lo era "uno que derechamente deseaba la honra de Dios y el bien universal de la república cristiana". La fecha: "en este año de M.D.XXVIII". Por contexto del Diálogo saca M. Pelayo (Heterod., II, pág. 155) que "no pasaba Valdés de erasmista, aunque no más mesurado y razonable que su hermano... andaba muy lejos de la doctrina de Lutero contra la eficacia de las obras, y más bien pensaba como los católicos en este punto... no se harta de decir que los ayunos, devociones, rezos, etc., son "muy buenos medios para alcanzar y seguir la doctrina cristiana y ganar el Cielo, con tal que no vayan desnudos y vacíos de caridad...". Hay un tono de buena fe y sinceridad en todo el Diálogo tal, que induce á creer que, cuando Valdés le escribió, todavía era, ó se creía, católico, aunque le extraviaban sus fatales propensiones al laicismo y á la inspiración privada, que después hicieron en él un místico sui generis, misionero de capa y espada, catequizador de augustas princesas y anacoretas de buena sociedad". En la teoría del pacto social ó político se adelantó á Rousseau cerca de tres siglos, y le aventajó en claridad, sin declamaciones ni paradojas: "Cata que ay pacto entre el príncipe y el pueblo; que si tú no hazes lo que deves con tus súbditos, tampoco son ellos obligados á hazer lo que deven contigo. ¿Con qué cara les pedirás tus rentas si tú no les pagas á ellos las suyas? Acuérdate que son hombres y no bestias, y que tú eres pastor de hombres y no señor de ovejas. Pues que todos los hombres aprenden el arte con que viven, ¿por qué tú no aprenderás el arte para ser príncipe, que es más alta y más excelente que todas las otras? Si te contentas con el nombre de Rey ó príncipe sin procurar de servirlo, perderlo has y llamarte han tirano. Que no es verdadero Rey ni príncipe aquel que le viene de linage, mas aquel que con obras procura de serlo. Rey es y libre el que se rige y manda á sí mismo; y esclavo y siervo el que no se sabe refrenar. Si te precias de libre, ¿por qué servirás á tus apetitos, que es la más torpe y fea servidumbre de todas? Muchos libres he uisto servir y muchos esclavos ser servidos. El esclavo es siervo por fuerza y no puede ser reprehendido por serlo, pues no es más en su mano; mas el vicioso que es siervo uoluntario no deve ser contado entre los hombres. Ama, pues, la libertad y aprende á ser de veras Rey". "Á los pobres, lisiados, clérigos y frayles mendicantes ó mercenarios, ordena cómo les sea dado de comer y no les consientas andar mendicando".
El Diálogo de la Lengua no se publicó hasta que lo hizo Mayáns en el t. II de sus Orígenes de la lengua española, 1737, tomándolo del único manuscrito conocido hasta la fecha, que está en la Biblioteca Nacional (x-236) y fué de Zurita; pero echándolo á perder, y así se reprodujo en 1873. Luis Usoz, en 1860, hizo otra edición, correcta y ajustada al original. Marcio parece ser Marco Antonio Magno, apoderado de Julia Gonzaga y traductor del Alfabeto, de Valdés; Coriolano, el secretario del virrey don Pedro de Toledo, más bien que el Obispo de San Marcos en Calabria, como quiso Boehmer; el soldado español, que primero se llama Pacheco y después Torres; en fin, Valdés mismo, que hace de maestro, á quien los demás consultan, y un taquígrafo llamado Aurelio, completan los personajes del Diálogo.