ESCENA XI.
DON DIEGO, DON CARLOS, SIMÓN, CALAMOCHA.
D. Diego (desde adentro.)—No, no es menester: si hay luz aquí. Buenas noches, Rita.
(Don Carlos se turba, y se aparta á un extremo del teatro.)
D. Carlos.—¡Mi tío!
D. Diego.—¡Simón!
(Sale don Diego del cuarto de doña Irene encaminándose al suyo; repara en don Carlos, y se acerca á él. Simón le alumbra, y vuelve á dejar la luz sobre la mesa.)
Simón.—Aquí estoy, señor.
D. Carlos.—¡Todo se ha perdido!
D. Diego.—Vamos... Pero... ¿quién es?