(Don Pedro se sienta junto á una mesa distante de don Antonio: Pipí le servirá el café.)
Pipí.—Al instante.
D. Antonio.—No me ha visto.
Pipí.—¿Con leche?
D. Pedro.—No... Basta.
Pipí.—¿Quién es este?
(Al retirarse después de haber servido el café á don Pedro.)
D. Antonio.—Este es don Pedro de Aguilar, hombre muy rico, generoso, honrado, de mucho talento; pero de un carácter tan ingenuo, tan serio, y tan duro, que le hace intratable á cuántos no son sus amigos.
Pipí.—Le veo venir aquí algunas veces, pero nunca habla, siempre está de mal humor.