DON JERÓNIMO, LUCAS, GINÉS, ANDREA.
D. Jerónimo.—¿Conque decís que es tan hábil?
Lucas.—Cuantos hemos visto hasta ahora no sirven para descalzarle.
Ginés.—Hace curas maravillosas.
Lucas.—Resucita muertos.
Ginés.—Sólo que es algo estrambótico y lunático, y amigo de burlarse de todo el mundo.
D. Jerónimo.—Me dejáis aturdido con esa relación. Ya tengo impaciencia de verle. Vé por él, Ginés.
Lucas.—Vistiéndose quedaba. Toma la llave, y no te apartes de él.
(Le da una llave á Ginés, el cual se va por la puerta del lado derecho.)
D. Jerónimo.—Que venga, que venga presto.