(Vase por la parte del lado derecho.)


ACTO III.


ESCENA PRIMERA.

BARTOLO (sale sin sombrero ni bastón por la derecha), DON JERÓNIMO.

Bartolo.—Pues, señor, ya está visto. Esto de escabullirse, es negocio desesperado... ¡El maldito, con achaque de la compostura del cuarto, no se mueve de allí!... ¡Ay, pobre Bartolo!... (Paseándose inquieto por el teatro.) Vamos, pecho al agua, y suceda lo que Dios quiera.

D. Jerónimo (sale por la izquierda).—No ha habido forma de poderla reducir á que se acueste. Ya la están preparando la sopa en vino que usted mandó. Veremos lo que resulta.

Bartolo.—No hay que dudar, el resultado será felicísimo.