Leandro.—Diré á usted. Yo estoy enamorado de doña Paulita; ella me quiere, pero su padre no me permite que la vea... Estoy desesperado, y vengo á suplicarle á usted que me proporcione una ocasión, un pretexto para hablarla y...
Bartolo.—Que es decir en castellano, que yo haga de alcahuete. (Irritado y alzando más la voz.) ¡Un médico! ¡Un hombre como yo!... Quítese usted de ahí.
Leandro.—¡Señor!
Bartolo.—¡Es mucha insolencia, caballerito!
Leandro.—Calle usted, señor; no grite usted.
Bartolo.—Quiero gritar... ¡Es usted un temerario!
Leandro.—¡Por Dios, señor doctor!
Bartolo.—¿Yo alcahuete? Agradezca usted que...
(Se pasea inquieto.)
Leandro.—¡Válgame Dios, qué hombre!... Probemos á ver si...