Simón.—Pero si yo no hablo de eso.
D. Diego.—¿Pues de qué hablas?
Simón.—Decía que... Vamos, ó usted no acaba de explicarse, ó yo le entiendo al revés... En suma, esta doña Paquita ¿con quién se casa?
D. Diego.—¿Ahora estamos ahí? Conmigo.
Simón.—¿Con usted?
D. Diego.—Conmigo.
Simón.—¡Medrados quedamos!
D. Diego.—¿Qué dices?... Vamos, ¿qué?...
Simón.—¡Y pensaba yo haber adivinado!
D. Diego.—¿Pues qué creías? ¿Para quién juzgaste que la destinaba yo?