Simon.
Tendré unas cuatro ó seis onzas (Saca de un bolsillo algunas monedas, y se las dá á D. Diego.)
D. Die.
Dámelas acá... Vamos, ¿qué haces?... (A Calamocha) ¿No he dicho que ha ser al instante?... Volando. Y tú (A Simon.) ve con él, ayúdale, y no te me apartes de allí hasta que se hayan ido.
(Los dos criados entran en el cuarto de D. Cárlos.)
ESCENA XII.
D. DIEGO, D. CARLOS.
D. Die.
Tome usted. (Le dá el dinero.) Con eso hay bastante para el camino... Vamos, que cuando yo lo dispongo así, bien sé lo que me hago... ¿No conoces que es todo por tu bien, y que ha sido un desatino el que acabas de hacer?... Y no hay que afligirse por eso, ni creas que es falta de cariño... Ya sabes lo que te he querido siempre, y en obrando tú segun corresponde, seré tu amigo como lo he sido hasta aquí.
D. Car.