Bien, vamos, hable usted.

D. Die.

Está enamorada; pero no está enamorada de mí.

D.ª Ire.

¿Qué dice usted?

D. Die.

Lo que usted oye.

D.ª Ire.

¿Pero quien le ha contado á usted esos disparates?

D. Die.