EL ALCALDE
Ahora que usted no tiene ahí dentro más que unos pocos muebles, ni quiere sacarlos, ni se va con la música á otra parte... y eso no está en el orden. Haber pagado á su tiempo.
EL SEÑOR PACO
No tenía con qué.
EL ALCALDE
Eso no es cuenta mía. Ni esto tampoco... Entendámonos: estos señores recurren á mí, porque, por la presente, y á falta de mejor... postor... eso es, soy la fuerza pública, vamos al decir. Está usted ejecutado; la ley ya no tiene más que hacer... á no ser que quiera que materialmente se le eche á patadas...
EL SEÑOR PACO
¡Atrévase usted, señor alcalde!...
EL ALCALDE
No, yo no. Es usted un pobre viejo. Pero vendrá la guardia civil, ya que es usted tan testarudo. Este caballero ya ha estado aquí tres veces. Tiene razón al quejarse de que no se le haya hecho salir de aquí á usted á su debido tiempo. Por lástima han hecho todos la vista gorda hasta llegar el último momento... Pero ésta es la de vámonos. Tanto derecho tiene usted á estar en esta casa como en la mía. Yo, por motivos de orden público, digámoslo así, vengo á darle el último aviso por las buenas. Este señor ya está cansado de aguantarle... Conque, ó deja usted libre la puerta... ó vienen los guardias ¡y hay violencia!