NOTAS:
[102] Realmente el estilo, es decir la característica dominante de una creencia ó de un esfuerzo espiritual en arquitectura, acabó con el gótico. El Renacimiento, no es propiamente un estilo, sino una soberbia anarquía, en la cual predominan las individualidades sobre la fe común, convirtiendo al arte en un producto sensual que la voluptuosidad domina y amanera á poco, haciéndolo degenerar en retórica.
[103] Conocida es la distribución simbólica de las iglesias medievales. El altar representaba la cabeza de Jesús, las dos alas del crucero sus brazos; las puertas sus manos atravesadas; la nave sus piernas, y el pórtico sus perforados pies. En algunas, la bóveda significaba el Nazareno agobiado bajo la cruz. La orientación era asimismo prolijamente respetada, pues todos los templos tenían su fachada principal al Oeste. Esta regla cayó en desuso hacia la época del concilio de Trento, siendo precisamente los jesuítas, quienes primero la violaron.
[104] En mi libro «La reforma educacional» he dado la filiación de este neologismo, que significa destrucción por frotamiento, y fué introducido al francés (nétrition) por Cuvier en su Discours sur les Révolutions du Globe, parág. 4.º.
[105] Esto debe de entenderse sólo para los frontispicios, y no en todos los templos.
[106] Ignoro con qué éxito, siendo de suponerlo negativo en cuanto al arte, dados el amaneramiento y la cargazón peculiares al gusto jesuítico; pero el gran tamaño de los bloques de asperón, da á los muros una alta nobleza, siendo ellos desiguales para mejor impresión estética.
[107] Recordad la nota anterior.
[108] No resisto, sin embargo, al deseo de intentar una explicación sobre otros caracteres que hallé á los fondos de una habitación destruida, en Trinidad. Eran dos S.S. en un trozo de piedra, y luego una M y una Y en otro tirado á poca distancia; harto informes ambos para calcular su procedencia. ¿No formarían acaso esas letras la cifra con que Colón precedía su firma (S.S.A.S.X.M.Y: Suplex Servus Altissimi Salvatoris Christi, Mariæ, Iosephi) destruida por un derrumbe?... Estaríamos dentro del carácter religioso al conjeturarlo; y lo interesante del hecho, si existiera, podría hacer perdonar el exceso de imaginación.