Y al que le toca la herencia
Donde quiera halla su ruina;
Lo que la suerte destina
No puede el hombre evitar,
Porque el cardo ha de pinchar:
Es que nace con espina.
Mas quien manda los pesares
Manda también el consuelo.
La luz que baja del cielo
Y al que le toca la herencia
Donde quiera halla su ruina;
Lo que la suerte destina
No puede el hombre evitar,
Porque el cardo ha de pinchar:
Es que nace con espina.
Mas quien manda los pesares
Manda también el consuelo.
La luz que baja del cielo