Que eligió por esposo, en una alfana,
Que bañada en marfil, ébano y oro,
Crepúsculo dió al sol y á la mañana.
El Dios me pareció metido en toro,
Bello ladron de Europa soberana,
Que anegado en su espuma el mar rompia,
Tales corbetas por la hierba hacia.
Y como alarbe tigre, que en su cueva
Los hijuelos no halló, ó como leona
Cuando el cachorro el cazador le lleva,