—Del general Mariano.
—¿Y cuántos tendremos que encontrar antes de llegar á Leubucó?
—Quién sabe, señor; eso depende de los honores que el general le quiera hacer.
Un indio venía á media rienda hacia nosotros, destacado del grupo que acababa de hacer alto, en busca de Caniupán.
Sujetamos.
Habló con él en su lengua, y luego, partió á escape, contramarchando.
Caniupán me dijo:
—Viniendo parlamento.
—Me alegro mucho.
—Topando con él, galope.