Lo sabremos después.

Le contestó el otro en la misma forma y modo.

¿Qué dijo?

Lo sabremos también después.

Tres preguntas y respuestas se hicieron.

Le pregunté á Mora qué habían conversado.

Me contestó que el uno me había saludado, y el otro había contestado por mí; que el uno representaba á Mariano Rosas y el otro me representaba á mí, según orden de Caniupán que acababa de recibir.

—Pero hombre, le observé, ¿tanto ha hablado sólo para saludarme?

—Sí, mi Coronel, es que los dos son buenos lenguaraces—oradores quería decir.