Pero qué caro cuestan á veces las pasiones inocentes.

Por usar capa colorada me han negado el voto de los comicios.

Por usar capa colorada me han creído colorado.

Por usar capa colorada me han creído caudillo de malas intenciones. Pero entonces, ¿cómo dicen que el hábito no hace al monje?

Decididamente, Figueroa es quien tiene razón. «Pues el hábito hace al monje, por más que digan que no».

Me quité la histórica capa, me puse de pie, me acerqué á Epumer, y dirigiéndole palabras amistosas, le dije:

—Tome, hermano, esta prenda, que es una de las que más quiero.

Y diciendo y haciendo, se la coloqué sobre los hombros.

El indio quedó idéntico á mí, y en la cara le conocí que mi acción le había gustado.