No me dijo nada.
Con mi padre no se podía hablar, estaba incomunicado.
Yo anduve unos cuantos días dando vueltas á ver si conseguía conversar con él, y al fin lo conseguí.
Me contó lo que había.
No era nada.
Todo era por hacernos mal.
Querían que saliéramos del pago.
Empezaban con él, seguirían conmigo.
Á fuerza de plata, vendiendo cuanto teníamos, logramos que lo largaran.