—¿Se va contento, hermano?
En lugar de contestarle, miré como diciéndole: ¿y me lo pregunta usted?
—Yo he hecho todo cuanto he podido por servirle y porque lo pasara bien—me dijo.
—Así será; pero yo le he pedido una cosa y me la ha negado—le contesté.
—¿Qué cosa, hermano?
—¿Para qué se lo he de decir?
—Dígamelo, hermano.
—Me voy sin Macías, y usted sabe que es un compromiso para mí.
—¡Macías! ¡Macías! ¿Y para qué quiere ese dotor, hermano?—exclamó.