Mi cálculo era llegar á la Verde al ponerse el sol.

Llegué á un campo pastoso, hice alto un momento, la arena nos ahogaba.

NOTAS:

[5] Coliqueo, indio amigo establecido en su tribu entre los departamentos de Junín y 25 de Mayo, Provincia de Buenos Aires.

XXX

Á la vista de la Verde.—Murmuraciones.—Defecto de lectores y de caminantes.—Dos cuentos al caso.—Reglas para viajar en la Pampa.—La monotonía es capaz de hacer dormir al mejor amigo.—Dos polvos.—Suerte de Brasil.—Reproche de los franciscanos.—¿Tendrán alma los perros?—Un obstáculo.

Los médanos de la Verde estaban á la vista, y es probable que, en mi caso, otro viajero no se hubiera detenido. Pero la experiencia es madre de la ciencia, y yo me reía de algunos de mis oficiales que, viendo el objetivo tan cerca, murmuraban:—¿Por qué se parará aquí este hombre?

Ellos no habían recorrido como yo cuatro partes del mundo, en buque de vela, en vapor, en ferrocarril, en carreta, á caballo, á pie, en coche, en palanquín, en elefante, en camello, en globo, en burro, en silla de manos, á lomo de mula y de hombre.