—Dejadme hacer—dijo Bettina.—Zuzie, cantemos algo, juntas, a media voz primero, luego la elevaremos poco a poco... Cantemos.
—Bueno; pero ¿qué cantamos?
—Cantemos: Something childish... La letra es de circunstancia.
Las dos hermanas comenzaron a cantar:
If I had but two little wings
And were a little feathery bird, etc.
Sus voces suaves y penetrantes tenían en aquel profundo silencio una exquisita sonoridad. El abate no oía nada, ni se movía. Encantado con este pequeño concierto, Juan se decía:
—¡Con tal que mi padrino no se despierte pronto!
Las voces seguían más claras y más altas:
But in my sleep to you I fly:
I am always with you in my sleep! etc.
Y el abate continuaba inmóvil.