—Lo que oyes... Me escribe una carta muy agradecida, muy altisonante, con su poquito de deberes morales y de Providencia divina, y concluye diciendo que nada necesita y que todo le sobra.
—Pues mejor para ti... Eso más te encuentras.
—Sí, pero ya tú ves; yo tenía hecho ya por el pobre Juanito ese sacrificio, y no porque la doctora de su madre se niegue me voy a volver atrás... Por eso he pensado, cuando vaya a Roma por octubre, hacer el donativo de esos 15.000 duros al Padre Santo, para que le conceda indulgencias...
María Valdivieso se quedó muy edificada, y las dos primas salieron, cogiendo Currita, distraída con la conversación, un guante blanco y otro negro. Echó de ver su error al ir a ponérselos, ya cerca del teatro, y quiso volver a su casa para cambiarlos. Mas la Valdivieso, riendo como una loca, le dijo:
—Pero, mujer, no seas tonta, póntelos... Lo tomarán por una originalidad, y mañana tienes ya la moda en planta.
—¡Pues es verdad!—exclamó encantada Currita.
Y así sucedió en efecto: a todos pareció muy chic aquel nuevo capricho, y a la noche siguiente se veían por todas partes en el teatro trajes de dos colores diversos con guantes de dos colores distintos.
El debut de Miss Jesup alcanzó una ovación ruidosísima, y sólo hubo que lamentar un chistoso ridículo. Al final del último acto, cuando la heroína acabada de expirar en la escena, y Alfredo, su padre y el doctor entonaban el último terceto, una racha de viento colado pilló descuidada a la diva y le arrancó, después de difunta, un estrepitoso estornudo.
Al día siguiente no se hablaba de otra cosa en Madrid que de la ovación de la Jesup, de su importuno estornudo y de los guantes de Currita; nadie se acordaba ya del nombramiento de camarera, ni de la muerte de Velarde, ni del registro de la policía.
Currita respiró ya tranquila, viendo cortada por completo, gracias a sus manejos, la larga cola que había profetizado Butrón a su nombramiento de camarera; su consecuencia política quedaba fuera de toda duda, produciendo, entre otros resultados, tres pequeñeces diversas: