penetra las estrellas luminosas,

y en la tercera esfera recibida,

pasa hasta llegar al sexto cielo,

y cesa, do está Júpiter, su vuelo.

Y como va cansada del camino,

tan hermosa en el gesto se mostraba,

que estrellas, aire y cielo más vecino

con su dulce mirar enamoraba;

del asiento de Amor, ciego y menino,

espíritus tan vivos inspiraba,