Gallego les soplaba manso y blando

con movimiento lleno y no importuno:

en los casos pasados van hablando,

que no se olvidarán en tiempo alguno

los peligros do fué siempre perdida

la vida, y por milagro guarecida.

Diera una vuelta al mundo el sacro Apolo,

a segundar comienza, cuando vieron

con soplos amorosos del Eolo

dos bajeles venir que al mar huyeron: