ni el Sol tan desviado resplandece

de nuestra tierra, que de vuestra gloria

el prez no se conozca, ni es el pecho

tan rudo que no estime vuestro hecho.

»Acometen soberbios los gigantes

con guerra vana el cielo claro y puro;

pasan Pirito y Teseo de ignorantes

al reino de Plutón, horrendo, obscuro;

y si hechos ha habido más pujantes,

no menos es trabajo ilustre y duro,