cuanto fué acometer Cielo y Cerbero,
acometer la mar en un madero.
»Quemó el sagrado templo de Diana,
del sutil Tesifonio fabricado,
Herostrato, por ser de gente humana
conocido y su nombre celebrado:
pues si con tal locura y mente insana
desea un hombre nombre aventajado,
más razón es que quiera eterna gloria
quien hizo dignas obras de memoria.»