que tan poco era el pueblo bautizado

que para cada uno ciento había.

Juzga cualquier juício sosegado

por más temeridad que no osadía

acometer un tal ayuntamiento,

que para un caballero hubiese ciento.

»Son cinco reyes moros enemigos:

de ellos el principal Ismar se llama;

todos viejos en guerra y ya testigos

de otras donde se alcanza ilustre fama;