el bárbaro acomete apercibido
con animoso ejército ferviente;
los moros levantaban alaridos,
tocan al arma, hierve el campo en gente,
las lanzas y arcos toman, y sonaban
trompetas que los cielos atronaban.
»Así como la llama que atizada
en las aristas (cuando está soplando
el furioso Bóreas), animada
del soplo, el bosque todo va talando;