y casi el reino todo reformando
con edificios grandes y altos muros;
mas después que la Parca fué cortando
el hilo de sus días bien maduros,
un hijo le quedó poco obediente,
el cuarto Alfonso, príncipe excelente.
»Despreciador de fuerzas castellanas,
Alfonso se mostró fuerte y sereno,
porque no es de las fuerzas Lusitanas
temer con su poder poder ajeno;