la sonora trompeta embanderada
los pechos a la paz acostumbrados
a las lucientes armas va incitando
por las concavidades retumbando.
»Entre todos en medio se sublima,
de la real insignia acompañado,
el valeroso Alfonso, que por cima
de todos lleva el cuello levantado;
con sólo su mirar esfuerza y anima
a cualquier corazón desalentado: