haciendo cada cual los ojos fuentes:
nosotros, con la santa compañía
de religiosos padres diligentes,
en procesión solemne a Dios llamando,
a los bateles vamos caminando.
»En tan largo camino y tan dudoso,
por perdidos las gentes nos juzgaban,
las mujeres con llanto muy piadoso,
los hombres con suspiros que arrancaban;
madres, damas y esposas, que el celoso