»¡Oh ninfa dulce, amparo de mi daño!,

»pues que esta mi presencia no te agrada,

»¿qué te cuesta tenerme en este engaño,

»o fueses monte, o nube, o sueño, o nada?

»Mas viniéndome cierto desengaño,

»me partí por la afrenta aquí pasada

»a buscar otro mundo do no viese

»quien de mi lloro y pena se riese.

»Eran ya en este tiempo mis hermanos

»vencidos y en miseria extrema puestos,