»¿Creeréis que ya no fueran levantados

contra su capitán si resistiera,

haciéndose piratas, obligados

de desesperación y hambre fiera?

Grandemente por cierto están probados

los que vienen debajo mi bandera

en una Portuguesa alta excelencia

de firme lealtad y de obediencia.

»Dejando el puerto, en fin, del dulce río,

y tornando a cortar la agua salada,