darle por el mar ancho del profundo.
Mirad, oh dioses sacros, si se inclinan
por pasión los del cielo, que segundo
se ve, nadie tendrá menos valía
que quien con más razón valer debía.
»Y por esto bajé del cielo huyendo,
buscando algún remedio a mis pesares,
por ver si lo que en él se fué perdiendo
lo hallaré ganado en vuestros mares.»
Queriendo decir más, vanle impidiendo