con que no haya en el mar más navegantes.

Proteo bien quisiera haber audiencia

para decir allí lo que sentía,

y según lo descubre su presencia,

era alguna profunda profecía;

mas en todos hallaba resistencia

de aquella tumultuosa compañía,

y Tetis, indignada, dijo en alto:

«Proteo, no es Neptuno en ciencia falto.»

Luego el soberbio Hipótades soltaba