«¡Izad la vela grande, descuidados!»
«¡Amainad con furor la mayor vela!»
No esperaron los vientos indignados
que amainen los que están en centinela:
mil pedazos la hacen con ruído
que el mundo pareció ser destruído.
Hiere el cielo con gritos nuestra gente
con súbito temor desacordada:
queda la nao sin vela tan pendiente
que por el bordo al mar le daba entrada.