a veces los abajan donde veían

las íntimas entrañas del profundo:

Noto, Austro, Bóreas, Aquilo querían

arruïnar la máquina del mundo:

la noche, triste y negra, relucía

con rayos en que el cielo todo ardía.

Las alcioneas aves triste canto

junto a la brava costa levantaron,

tornando a la memoria el grave llanto

que las furiosas aguas les causaron;