no pasará adelante: descubierto

me será siempre el mal a que se atreve.»

Esto diciendo, baja al mar abierto,

gastando en el camino tiempo breve:

manda luego a las ninfas amorosas

coronarse de flores y de rosas.

Manda poner guirnaldas de colores

sobre cabellos rubios a porfía:

¿quién no dirá que nacen rojas flores

sobre el oro que Arabia fértil cría?