Así mismo la bella Galatea

decía al fiero Noto; que bien sabe

haber tiempo que en verla se recrea

y bien cree que con ella todo acabe:

no sabe si este bien tan grande crea,

que en su pecho tal gozo apenas cabe,

mirando que su dama ya le manda,

y piensa que hace poco aunque sea blanda.

De esta suerte las otras amansaban

con palabras sus firmes amadores,