Espantado quedó del gran viaje
el moro, que Monzaide se llamaba,
oyendo los trabajos que al pasaje
del mar el Lusitano le contaba;
mas viendo que la fuerza del mensaje
sólo al rey de la tierra le tocaba,
le dijo cómo el rey no está en palacio,
pero la tierra adentro breve espacio.
Y en tanto que la nueva le llegase
de su venida extraña, si quería,