para servir mejor a su deseo,
y que por complacer al vulgo errante
se muda en más figuras que Proteo;
ni tampoco temáis que aquel yo cante,
que con hábito honesto y grave veo,
por contentar al rey con nuevo oficio,
robar, sacar al pueblo de su quicio.
Ni al que halla que es justo, que es derecho
que se guarde la ley severamente,
y no halla ser justo y ser provecho