el alcanzar el premio que ganara
por tan graves trabajos y accidentes,
es a cualquiera un gusto tal, que el pecho
y corazón para él es vaso estrecho.
Pero la diosa Cipria, que abogada
ha sido de los Lusos largos años,
del padre eterno, y por buen genio dada,
para les evitar males extraños,
la gloria por trabajos alcanzada,
la recompensa de los graves daños