les andaba ordenando, y pretendía
darles en tristes mares alegría.
Después de haber un poco revolvido
consigo, el largo mar que navegaron,
las graves penas que por el nacido
en tierra de Anfión se les causaron,
ya traía de atrás en el sentido
para premio de cuanto mal pasaron,
buscar algún deleite, algún descanso
en el reino del mar líquido y manso.