en quien se ve el esfuerzo soberano

que las tifeas armas tiene en nada,

de necesidad grave compelida,

vengo para de ti ser socorrida.

»Bien ves las Lusitánicas fatigas,

que ya de muy atrás yo favorezco,

porque sé de las parcas mis amigas

que me han de venerar como merezco;

y porque con mayor amor me sigas,

mis romanos imitan, y me ofrezco