a les dar el ayuda que yo pueda,
clavando a la Fortuna el eje y rueda.
»Y porque, con insidias del odioso
Baco, en la India fueron molestados,
y en peligros del golfo proceloso
pudieron ser más muertos que cansados,
en el mar que les fué tan temeroso
quiero que sean ahora acariciados,
gozando del trabajo aquella gloria
que eterniza en los hombres la memoria.