ninfas con sus amados navegantes,

se coronan de flores deleitosas,

de laurel, oro y piedras abundantes;

las blancas manos daban como esposas;

con palabras al hecho estipulantes,

aprométense eterna compañía,

en vida y muerte, de honra y alegría.

Entre ellas la mayor, a quien se humilla

todo el coro de ninfas, y obedece,

hija de Celo y Vesta, que, en su silla