que el ánimo de libre hace esclavo.

Poned en la codicia un freno duro

y en la triste ambición que indignamente

tomáis mil veces, con el torpe obscuro

vicio de tiranía infame, urgente;

porque esas vanas honras, y oro puro,

verdadero valor no da a la gente:

mejor es merecerlas sin tenerlas,

que poseerlas y no merecerlas.

Dando al pueblo en la paz leyes constantes