a vista de su dama deseada,

el toro busca, y puesto ya delante,

lo burla, corre y salta y da palmada;

mas el fiero animal en ese instante,

con la frente cornígera inclinada,

corre, y aunque al correr los ojos cierra,

mata al que topa, hiere y bate en tierra:

Ya en los bateles fuego se levanta

de fogosa y ardiente artillería,

la pelota derriba, el ruido espanta,