Mas... dime: ¿es una lágrima que brilla
o una gota del mar, turbia y salobre,
la que rueda en tu pálida mejilla?

—El barco va con levedad de pluma
envuelto en finas claridades blondas,
y realza en la seda de las ondas
arabescos de espuma...

XII
TERCERA DIVAGACIÓN

Un suspiro por Madrid.

MADRID, el de las calles torcidas, los jardines
antiguos, los palacios y la Plaza Mayor.
Madrid de las verbenas, los tupis y los cines.
Madrid, pícaro y noble, viejo y evocador!

¡Ciudad de río mísero y de áridos confines;
ciudad de las mujeres de la boca de flor;
ciudad de los mendigos y de los malandrines;
ciudad de la alegría, la gracia y el amor!

Una igualdad arcaica pone encanto en tu vida.
Menipo es feliz dentro de su capa raída,
y el niño de Vallecas le da la mano al Cid.

¡Madrid, el de las típicas y pintorescas gentes;
el de los rojos techos, el de las claras fuentes;
el de Goya y Velázquez... ¡Madrid! ¡Madrid! ¡Madrid!