Y él metiendo mano á su espada y yo á la mia, combatimos gran rato, hasta que sentimos una voz que dixo:
Achíles, deja beber
Del agua de Policena
Á Miraflor á su placer.
Y él con un gran sospiro desapareció, que no vi por dónde se fué; yo, bebido que hube del agua, vime en ella tan hermoso como ántes era feo.
Pasé más adelante, y vi un otra, nombrada la fuente de Casandra, hija de Priamo, rey de Troya, que profetizó la destruccion de los troyanos y no fué creida; y asimismo estaba un retrato della de bulto, de piedra amatiste, sobre una columna, con un caño que de la frente le salia, echando agua por él, con este letrero que decia:
Quien d’esta agua beberá,
La sciencia de Casandra
Alcanzará.
Yo, queriendo beber della, vime delante un caballero con unas armas negras y unos letreros de oro por ellas, que decian:
Corebbo soy por querer,
Que si amor no me lo manda,
De mi señora Casandra
Su agua no dexe beber.
Conociendo que este caballero era Corebbo, que la hermosura de Casandra le hizo enemigo de sus amigos, y amigo de sus enemigos, como amor suele hacer, que por selle servidor, siendo griego, sirvió á los troyanos contra sus griegos en la guerra que tuvieron, y viendo que de Troya habian hurtado sus enemigos á Casandra, su señora, salió sólo contra ellos, y peleó de tal manera, que su dama se salvó y él fué muerto allí por ella; y viniendo él y yo á las armas, por defenderme que no bebiese del agua, sentimos la misma voz que le dijo: